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Escribir en clave de africanía: materializar a partir de los lenguajes plásticos

En el mes de diciembre del 2019 en Chile se presentó en las salas del Centro Gabriela Mistral Ombligo cimarrón. Investigación creación. Un libro de 100 páginas que revisa los procesos sociales para la gestión de símbolos culturales en los territorios habitados por población afrodescendiente en Colombia. En este documento de la autora Astrid González participaron teóricas de dos nacionalidades como prologuistas: Ashanti Dinah Orozco; lingüista y poeta afrocolombiana, junto a la chilena Claudia Arellano; geógrafa investigadora en temáticas migrantes. Durante el lanzamiento la autora presentó el documento como una propuesta para estudiar las migraciones internas de grupos afrodescendientes en el territorio colombiano, bajo el tamiz de la investigación creación.

El complejo escenario nacional de la negritud en el Pacífico colombiano y en las periferias de la ciudad de Medellín son revisadas en la investigación que la artista inicia en el año 2016 mientras cursaba el último semestre del pregrado en la universidad. El desplazamiento, precisamente, constituye un eje de las preocupaciones que plantea el documento. El hecho de nacer en Medellín ocupando un cuerpo negro, proveniente de padres y abuelos nacidos y criados en el departamento del Chocó, ha marcado la forma en la que la artista se posiciona en el mundo. A nivel geográfico y estético, Ombligo cimarrón nos sitúa en la memoria del desplazamiento de familias racializadas hacia la capital de la eterna primavera. 

Las esculturas y fotografías aparecen en estos apuntes como construcciones de lo rural y lo urbanizado, cuestionando la lógica forma-utilidad y la relación significante-significado. Sus páginas son una recopilación sobre el desarrollo de prácticas habituales de comunidades afrodescendientes, expresadas en una serie de objetos que aparecen como respuesta a las necesidades de adaptación en un contexto caracterizado por la impronta de la diáspora africana. Para ello, se exponen de manera ordenada autores, referentes y teorías estéticas que han permitido consolidar las obras inspiradas en reflexiones en torno a los procesos continuos de hibridación que los territorios y su gente afrodescendiente han padecido a lo largo de su historia en el continente americano, desde la llegada de africanos en el siglo XVI hasta las transculturaciones actuales que afectan y redefinen la idea de africanía.  Se retoma el concepto de africanía que los descendientes de africanos modelaron para resistirse a los procesos de esclavización. Este elemento constituye el fundamento de la memoria afrodescendiente en diálogo con elementos retomados de las prácticas indígenas e hispanas.

Interesa conocer diferentes aspectos de la realidad histórica de las comunidades negras en el país, buscando identificar símbolos culturalmente significativos que habrían circulado en el periodo de dominación hispanocolonial configurando la imagen social con la que se delimitará la experiencia de la mujer y el hombre negro, centrando la atención en imágenes ancestrales híbridas y en la posibilidad de retomar sus estéticas y simbolismos desde el lenguaje del arte contemporáneo. 

En tal sentido, la autora formula un orden de obras que viajan de la fotografía al vídeo, y de este a la escultura que se concentra en la materialidad como significante, con el ánimo de entrever cómo prácticas, utilidades y saberes sembrados en lugares predominantemente afrodescendientes, son transformados y reescritos en otros territorios de configuraciones simbólicas marcadas por antecedentes coloniales. 

Imagen del libro compartida por la autora

El rallo, el joto, el palafito: objetos símbolos

A partir de examinar en las primeras páginas del libro la historicidad de los afrodescendientes en el departamento del Chocó, y la migración de estas familias hacia la capital antioqueña, importa centrar la atención en la materialidad de objetos domésticos que afrodescendientes emplean en su cotidiano y que han llegado a configurarse como símbolos de adaptación y  re-existencia en los nuevos contextos. Aquí se comienza a centrar la atención en la elaboración, el  procesos, y los resultados de una serie de obras plásticas, como el rallo.

El rallo es uno de los objetos simbólicos que es revisado en el libro. Es un instrumento artesanal hecho de madera tallada, utilizado para lavar o fregar ropa en zonas ribereñas de territorios afrodescendientes. Este instrumento doméstico es manipulado, en su mayoría, por mujeres del Pacífico, y su empleo es acompañado por el jabón, la vasija para recoger agua, y el manduco -tronco de árbol tallado y limado para golpear ropa mojada mientras se lava, para“sacarle la mugre”-. Físicamente el instrumento puede reconocerse por ser rectangular y en su superficie tener un orificio en forma rectangular para insertar la mano y transportarlo; también, por sus hendiduras/repujados y alzados producidos por la gubia para madera. Estas deformaciones del objeto tienen la función de provocar choques entre la dureza de la madera con la ropa previamente mojada y enjabonada. 

Como apuesta escultórica el concreto/cemento toma la corporalidad del rallo para declarar urbanización a través de la metáfora y el contraste. Aquí el material es una estrategia de sentido plástico que habla de contexto industrial y que, en relación con lo orgánico del elemento simbólico, propone la anulación de la utilidad del objeto para volverlo escultura. El material y el instrumento son revisados en este momento creativo para abstraerlo y subrayar los significados colectivos que la forma y la propiedad matérica traen intrínsecamente.

Son un total de 6 obras las que se examinan bajo la misma mirada del rallo; una incisión a su significante en cuanto a la materialidad y dimensión, con el ánimo de sustraer su símbolo hacia una lectura étnica para exponer momentos específicos de las migraciones y asentamientos de pueblos negros en el país. Las piezas pretenden evidenciar luchas de poder, raciales y económicas, disputas de imaginarios, de colisiones semánticas, de significantes vencidos y de otros que estratégicamente se disuelven en uno nuevo para no perecer.

Así Ombligo cimarrón, es entonces una doble intención, un oxímoron, una reflexión que se desarrolla en Chile, en medio de las olas de migración haitianas y colombianas, junto con las luchas comunitarias para el reconocimiento y la revitalización de las prácticas afro, que pone en conversación a dos países a propósito de las realidades históricas y contemporáneas de las comunidades de la diáspora africana en América. 

La vinculación

Escribir sobre Colombia estando en Santiago de Chile ha de ser el mayor reto que atraviesa el documento. Es probable que migrar a este territorio haya sido para la autora el catalizador de la idea de transformar las preguntas gestadas en Medellín a un documento publicado. La realidad étnica difiere en matices relevantes entre país y país, un ejemplo de ello es que a mediados del 2019 se registra legalmente al pueblo tribal afrodescendiente de Chile como portador de derechos, reconocimiento ancestral y cultural, aproximadamente 28 años después de que la constitución colombiana lo hiciera. 

Es por este motivo que el documento lleva por nombre Ombligo cimarrón, en alusión al ritual de parto “ombligar”, en el que se entierra el ombligo del recién nacido como práctica simbólica de pertenencia al territorio, como marca de nacimiento. Y se entiende al cimarrón, como el esclavizado que se fuga del cautiverio para internarse en la selva en búsqueda de tierras seguras, una vez allí, en comunidad se recrea la memoria africana en un palenque. 

Así Ombligo cimarrón, es entonces una doble intención, un oxímoron, una reflexión que se desarrolla en Chile, en medio de las olas de migración haitianas y colombianas, junto con las luchas comunitarias para el reconocimiento y la revitalización de las prácticas afro, que pone en conversación a dos países a propósito de las realidades históricas y contemporáneas de las comunidades de la diáspora africana en América. 

Retrato de Astrid González, autora de Ombligo cimarrón

Ombligo cimarrón. Investigación creación. Recorrido visual hacia una comprensión de la afrodescendencia
Prólogos: Ashanti Dinah Orozco Herrera (Lingüista hispanoamericana) y Claudia Arellano (Geógrafa investigadora en temáticas migrantes)
Portada: Geany Asprilla
2019
F.E.A. (feminismo, estrías y autogestión)
100 ejemplares.

Astris (1994) es de origen afrodescendiente, de Medellín. Es maestra en Artes plásticas de la Fundación Universitaria Bellas Artes. Investigadora independiente en temáticas de la memoria y el patrimonio cultural inmaterial de las comunidades afrodescendientes.

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