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Enfocar la biodiversidad. Chile en imágenes de agua y vida

En fotografía, ‘ojo de pez’ es el objetivo o lente que cubre un campo de visión muy amplio (180º o más). Es por eso que, el concurso fotográfico del mismo nombre, busca exponer y valorar la belleza natural de la amplia diversidad de especies, actividades y amenazas que enfrentan los ecosistemas acuáticos, marinos y de agua dulce en Chile. De este concurso nace el libro Ojo de Pez, Chile en imágenes de agua y vida, una breve, pero no menor síntesis de las convocatorias realizadas desde el año 2014 al 2019.

Grupo de cormoranes imperiales en un témpano a la deriva en la Laguna San Rafael, Región de Aysén. © Rodrigo Ortega, 2019

Chile tiene una extensión aproximada de 4.300 kilómetro de sur a norte. Al este limita con la Cordillera de los Andes, un gran cordón montañoso que nos aísla del resto del mundo, algo así como un denso y alto mar de tierra. Al oeste, a su vez, linda con el abismal Océano Pacífico. Dichas características geográficas hacen del territorio chileno un lugar especial que permite albergar a una significativa diversidad de flora y fauna, al mismo tiempo que proporciona las condiciones para un gran número de especies endémicas. Así entonces, por medio del arte fotográfico Ojo de Pez, Chile en imágenes de agua y vida pretende ser una muestra gráfica de esta variada y rica belleza natural.

La fotografía como aliada del medioambiente

A través de 80 fotografías, el libro intenta abarcar el amplio y complejo patrimonio natural de Chile ligado a algún sistema acuático como río, estuario, lago, laguna, humedal o mar. Destacables son los capítulos que muestran parte de la vida del Pacífico y la de los ambientes Antárticos y Subantárticos. Ojo de Pez nos invita a sumergirnos en el Océano con el que colindamos, nos muestra una gran cantidad de curiosidades, no solo vinculadas a la flora, fauna y paisajes, sino también a la toponimia de algunos lugares y las relaciones con cosmovisiones de los pueblos ancestrales.

La anémona lobulada y el cangrejo porcelana suelen encontrarse juntos a más de 20 metros de profundidad. © Marcelo Rojas, 2017.

Ojo de Pez es una iniciativa al conocimiento de los seres que nos rodean y a los ecosistemas que habitamos, una advertencia de los mundos que no se ven a simple vista, precisamente ahí dónde pisamos, nadamos y respiramos. Lo que es de especial interés para quienes no pueden visitar aquellos lugares y ver lo que ahí se desenvuelve y sucede. En este sentido, Eduardo Sorensen, fotógrafo submarino y co-autor del libro Mar de Chile, dice que la recopilación que presenta el libro “nos invita a dar una nueva mirada a nuestro mar y a los ecosistemas de agua dulce, ya no solo como un sustento de alimento, sino como una fuente inagotable de belleza y conocimiento”. 

La recopilación en Ojo de Pez nos recuerda cómo la fotografía desde las artes y la ciencia se presenta como una tecnología aliada a la protección de la biodiversidad. En términos artísticos las imágenes seleccionadas ofrecen una armonía perfecta de colores, detalles y nitidez. El placer visual se enriquece todavía más con los encuadres elegidos por los 59 fotógrafos que participaron del concurso. Todas estas composiciones muestran no solo la belleza de los seres que habitan los ecosistemas expuestos, sino el conjunto. Es decir, el encuadre elegido da cuenta de la importancia de todos los elementos y seres que habitan un territorio, la falta de uno inmediatamente repercute en el equilibrio de la imagen. En palabras simples, cada fotografía es bella, porque abraza y se sostiene en la biodiversidad. 

Desestractivizar la mirada

Seguramente muchos ya han escuchado la frase: “conocer para proteger y conservar”. Sin duda Ojo de Pez es un primer paso que nos motiva a conocer mediante las fotografías y las curiosidades relatadas que las acompañan. Es también un primer paso hacia el cuidado de lo que nos rodea y permea. El libro, además, comprende una sección llamada “Trabajo” que muestra algunas actividades extractivas artesanales y el impacto del ser humanos en los ecosistemas. Así podemos observar no solo la belleza que convive en nuestro territorio, sino también las huellas del ser humano que a estas alturas han alcanzado cada rincón de la Tierra para ampliar en igual proporción el cariño y el cuidado de ella.

Las ballenas jorobadas pueden llegar a pesar más de 50 toneladas, tienen la capacidad de permanecer sumergidas hasta 30 minutos en una profundidad de 200 metros y, por lo general, viven hasta los 50 años. © Consuelo Vergara, 2019.

El libro Ojo de Pez fue elaborado y financiado gracias al Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la Universidad Austral de Chile, el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora de CONICYT Los Ríos, el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) y el Instituto Antártico Chileno (INACH) del Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile.

*Portada de esta entrada: Estrella canasta chilena. © Miguel Herrera, 2017. Enfocar la Biodiversidad, Chile en imágenes de agua y vida.

Viajera, escritora, coleccionista de imágenes y versos, feminista y fotógrafa en proceso.

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