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CICLO OBJETO: redescubrirnos en la materia

El contexto de pandemia ha generado la redistribución de los cuerpos en los espacios, tanto públicos como privados. A más de un año del comienzo del confinamiento y el aislamiento en Chile, vemos cómo emerge, cada día con más fuerza, la idea del cuerpo moderno en su faceta más individualista e higienista. Las distancias entre los cuerpos han sido remarcadas como espacios de frontera, cuya permanencia intenta garantizar un orden institucional fundado en el temor al cuerpo. Esto no es nuevo en nuestra Historia. A modo de ejemplo, nada más, quisiera mencionar el imaginario medieval que operaba por desconfianza del cuerpo y los sentidos, promovido principalmente por la propaganda religiosa. Durante varios siglos (y quizás, incluso, con remanencia en nuestro ideario occidental) la esfera personal de lo íntimo y de lo sexual fue abonada por una serie de prohibiciones, que tuvieron como fin último intensificar el sentimiento de pecado y culpabilización en los casos de transgresión de las distancias. Temor a la proximidad que al día de hoy parece tan contingente. 

Esta redistribución de los espacios nos ha resituado en nuestra intimidad y dimensión doméstica. Aquello que parecía natural, en su amplio espectro, está en tela de juicio; la contigüidad de los cuerpos, la pérdida del espacio público y, por sobre todo, la relación con nuestros ambientes personales y los objetos que allí habitan. En palabras de Shaday Larios, es “como si el exceso de presencia devolviera una cierta intimidad perdida… El espacio se redescubre por vía de pequeños atentados que buscan liberar al cuerpo detenido entre paredes y cosas” (2020). 

En este contexto ha surgido en mí el interés por el redescubrimiento de nuestra relación con nuestros objetos, en tanto hemos devuelto la mirada a ellos y a los vínculos con los cuales dialogan. ¿Qué tipos de “atentados” pueden desarrollarse en nuestra intimidad? ¿de qué modo la intervención en las funciones de las cosas y su distribución en lo doméstico puede influir en los inconscientes y su relación con la materia? En el afán de conocer más acerca de este tema y en la posibilidad de acercarnos al aura afectiva de las cosas, conocí a CICLO OBJETO.

CICLO OBJETO es una propuesta autogestionada e independiente, impulsada por las artistas Catalina Corredor e Ina Morales. La primera de ellas es colombiana y vive actualmente en Argentina, mientras que Ina es del sur de dicho país. La idea surgió, entre ambas, por el deseo de generar una plataforma para la investigación y difusión del objeto, la escena y la experimentación. CICLO OBJETO consiste en múltiples investigaciones híbridas abordadas desde una poética objetual: performance, instalación sonora, música con objetos, experimentación en danza y materia. 

Durante la pandemia han llevado a cabo una serie de convocatorias, entre las que destacan “Postales Objetuales de Cuarentena”, proyecto que busca poner en manifiesto nuestro vínculo con la materia usando como soporte el ojo de la cámara, mostrar puntos de vista singulares del estado de inmovilidad en un contexto de confinamiento, además de compartir percepciones y poetizar la materia/objeto por medio de los aportes que nos otorga la tecnología. También se llevó a cabo “Caja Objeto Postal”, convocatoria cuya finalidad es indagar en los objetos desde un aura afectiva. Es una invitación a resignificar el acto de guardar como preservar en el tiempo, bajo la consideración del objeto como algo que nos conmueve y que deseamos preservar. Junto a estas iniciativas se presentó, también, “Anatomías de la Memoria”, que consistió en la invitación a contar historias de objetos con el fin de revalorizar sus trayectos y afectos. 

VANESSA DIAS – foto de un feto en una cama

A partir de estas fascinantes convocatorias, entrevisté a las artistas y gestoras del proyecto, Ina Morales y Catalina Corredor. 

1. ¿Cómo creen ustedes que ha cambiado la relación con los objetos en el contexto pandémico?

La alteración del tiempo que ha provocado el hecho de estar en confinamiento y que nuestras casas, además de ser nuestro refugio, se hayan transformado en un espacio/laboratorio, ha generado una atención distinta en la percepción de las cosas con las que convivimos a diario. Las personas nos ubicamos dentro de esta temporalidad distinta y, al permanecer en un mismo espacio, se ha visto modificada la conciencia del modo en el que nos vinculamos día a día con los objetos. Por otro lado, para nosotras como artistas en estado creativo, el decir y pensar respecto de los objetos se presenta como una necesidad. Al estar en convivencia con ellos resulta natural que los utilicemos para dialogar con lo que acontece por fuera de nuestras burbujas/casas. 

2. ¿Qué es para ustedes el aura afectiva de los objetos? ¿Creen que el contexto pandémico ha modificado la percepción afectiva con la materia?

Pensamos el aura afectiva como esa línea de tensión que se enlaza con el objeto, tanto así que provoca su atesoramiento en el paso del tiempo. No todos los objetos generan en una la misma sensación; algunos, en su particularidad, despiertan una sensibilidad que se hace parte de nuestra historia como sujetos. Otros son como testigos silenciosos que comparten con nosotros el estar en el mundo. Guardan algo de nuestra sensibilidad al habitar.

GABRIEL CONTI GEBEL – fotograma con unas fotos en blanco y negro

3. ¿Qué es para ustedes la resignificación del espacio doméstico?, ¿de qué manera esto se evidenció en las obras que han participado del ?

Podríamos pensar esa resignificación a partir de la apropiación del espacio doméstico, en re-descubrir rincones insospechados, dar con aquello que se consideraba olvidado o perdido, situar el cuerpo en huecos impensados y observar ese entorno cotidiano con una mayor posesión del tiempo particular. Instalarse en ese permanecer que es tan propio de la condición del objeto, para evidenciar lo que siempre estuvo ahí y que en la vertiginosidad de lo cotidiano pasaba desapercibido.

En las participaciones que hemos recibido se evidencia como una continuidad del cuerpo que lo posee, como un segmento íntimo vivido en un entorno material, una síntesis de un estado teñido de extrañamiento. Pequeñas pulsaciones objetuales de nuestra cultura material.

4. ¿Desde qué países han participado lxs artistas?, ¿alguna mención especial?

Hemos recibido material de Perú, Barcelona, Brasil, Chile, Berlín, Colombia, México, Ecuador, todos atravesados por la misma problemática: metáforas sobre estos tiempos de encierro.

Las convocatorias que han surgido desde la plataforma buscan generar una sensibilidad en el acto de metaforizar al objeto, en el marco de una consigna tan específica como lo es el resignificar el acto de guardar con intención, de preservar en el tiempo, que es una de las propuestas del CICLO. 

La invitación pretende convidar a toda persona que se sienta motivada a participar en el acto de decir con el objeto, sin limitarse a ser un artista especializado en el tema. Por lo tanto, hemos recibido una vasta variedad de producciones que ponen de manifiesto decires internos de cada uno que, desdea nuestra intención como propiciadoras del ejercicio, no podríamos juzgar más que como observadoras/testigos de un suceso tan único como lo ha sido y sigue siendo la pandemia. Tenemos un archivo potente de percepciones provocadas por estos tiempos que corren, mediado por el ojo de la cámara y la inmediatez de las redes de comunicación.

5. ¿Qué convocatorias hay actualmente y dónde se puede participar?

Actualmente el CICLO OBJETO estrena su primera experiencia en un laboratorio virtual de pensamiento, investigación y práctica artística, que gira en torno a los procesos poéticos objetuales desde diferentes disciplinas. El LAB PCO está pensado para creadores de la escena interesados en desarrollar proyectos de investigación/creación objetual (multidisciplinar) mediante procesos artísticos individuales.

También se encuentran abiertas las convocatorias de “Postales Objetuales de Cuarentena”, “Caja Objeto Postal” y “Anatomías de la Memoria”. Se ueden encontrar las bases en www.instagram.com/cicloobjeto y en https://linktr.ee/CicloObjeto 

FABIAN URBAN – fotograma de un hueso con un pie

Referencias

Foto de portada: CAJA OBJETO PROMO – fotograma del video promocional de autoria de cicloObjeto para la convocatoria

Muchembled, Robert (2000). Historia del diablo. México: Fondo de Cultura Económica.

Shaday Larios (2020). Casa y teatro de objetos: intimidad del espacio doméstico en tiempos de guardar distancia. Disponible en http://www.titeresante.es/2020/04/casa-y-teatro-de-objetos-intimidad-del-espacio-domestico-en-tiempos-de-guardar-distancia-por-shaday-larios/

Camila Mardones es poeta y tiene un máster en Literatura. También goza la propagación de suculentas entre sus amigues

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